Quien es la bloguera Yoani Sánchez ?

julio 24, 2009

¿Quién eres verdaderamente Yoanis Sánchez?

 
Estimada Yoanis:

 

Recientemente he tenido ocasión de ver un vídeo tuyo colgado en YouTube en el que nos brindas una larga, vacua e irrelevante perorata sobre la falta de libertades que padeces en Cuba y la represión y coerción que las autoridades castristas supuestamente te reservan. Y digo lo de irrelevante porque todo eso que nos cuentas nos suena ya a todos, con la diferencia de que quien esta vez nos lo describe es una mujer que publica una bitácora en Internet, que ha recibido un premio internacional (el Ortega y Gasset del grupo español PRISA), muy bien remunerado, por cierto; y que, hasta el día de hoy y para suerte suya, no conoce las penalidades penitenciarias que Elías Biscet sufre a diario. Y he ahí lo curioso del tema: cualquiera que te escuche y no conozca el descaro cubano, podría llegar a pensar que eres Oscar Wilde hablándonos desde las mazmorras de la Inglaterra victoriana.
A día de hoy, personas como tú o como Gorki (líder de esa escoria musical llamada “Porno para Ricardo) no han demostrado otra cosa que, repito, descaro y buen saber a la hora de aprovecharse muy vulgarmente de la “represión castrista” para tener una relevancia pública que les queda grandes a ambos (tú como escritora, periodista, cronista o intelectual no vales absolutamente nada, seamos sinceros. Disculpa la contundencia de mi afirmación, pero es que verdaderamente es así. Gorki, directamente, lejos de acercarse a la grandeza de otros grupos reivindicativos como “The Clash”, es un castigo musical). Los dirigentes comunistas viven a costa del pueblo cubano y eso los convierte en criminales. Tú vives a cuenta de esa opresión (de hecho, te mantienes económicamente gracias a tu “supuesta lucha” contra la tiranía castrista. El dinero te sigue llegando desde el exterior, mientras tú te dedicas a golpear cazuelas, hablar de tonterías desde tu blog y acudir a conciertos del subnormal de tu amigo Gorka. Menuda contestaria estás hecha), lo que te deja en un lugar no muy favorable a nivel moral. Mientras tanto, Elías Biscet está en la cárcel, enfermo, aislado, abandonado por todos y, por supuesto, sin vivir de su lucha contra Castro. ÉL LA PADECE AHORA , EN PRIMER TÉRMINO; LA SUFRE INCLUSO FÍSICAMENTE;. SU REBELDÍA LA PAGA A CADA MOMENTO EN SUS PROPIAS CARNES; no desde un tranquilo dormitorio, con una cámara de importación filmándonos y hablando de terribles opresiones, mientras acariciamos laptops último modelo, como curre en tu caso.
La opresión de la que tú hablas existe, ya lo creo que existe. Pero tú no la conoces verdaderamente al nivel que quieres hacernos creer. En tus palabras, tus actitudes y tus actuaciones, hay mucho de estudiado, exagerado, fingido… Es como la pobre interpretación de una actriz mediocre. No sabe darle matices, no acierta a la hora de superar la unidimensionalidad a la que reduce a su personaje. Sobreactúas, querida Yoanis. Te faltan tablas y te sobra ambición para semejante peliculón. Supongo que tampoco ayuda mucho que quienes han diseñado el filme, el guión y tu papel (bueno, el papel te lo trabajaste tú, codazo a codazo, hasta hacerte con él, por encima de otros candidatos dispuestos a hacer lo que sea con tal de vivir del negocio de la “oposición a la tiranía”), hayan caído en terrible error de la caricaturización. El castrismo se retrata por sí mismo como la dictadura despreciable que es. Resulta innecesario el recurso a la exageración, la hipocresía, la falsedad, la mentira… Con tus payasadas, desacreditas la labor opositora que Elías Biscet sacraliza con su martirio. Verdaderamente, sobras. Tú misma deberías ser consciente de ello y apartarte del mal camino antes de que los pobres bobos que te jalean se vuelvan contra ti el mismo día que quienes te financian lleguen a la conclusión de que ya no eres necesaria. Pero no puedes hacerlo. Tienes tantas ansias de protagonismo… Has sido toda tu vida una pobre mosquita muerta y ahora te ves encumbrada a la notoriedad pública. Lejos parecen quedar atrás los días en que tu ausencia de carisma y ese físico tuyo tan escasamente agraciado te redujeron a ser el patito feo allá donde ibas. Tampoco diremos ahora que te hayas convertido en un cisne a raíz de tu nueva y exitosa pose contestaria. En todo caso, te habrás metamorfoseado en buitre. Sí, ambos son aves, pero hay pajarracos y pajarracos, querida.
Publicado por Alana en 6:46 8 comentarios 

Parte 2

Veamos. Si has sido un poco observadora, habrás deducido por mis afirmaciones anteriores que detesto tanto el capitalismo como el comunismo y que, en el fondo, no son tan diferentes como nos intentan vender las clases dominantes de ambos sistemas. De hecho, considero que no importa dónde vivamos ni bajo qué régimen hayamos de desarrollarnos: la clase dominante siempre tratará de jodernos vivos. Y lo digo con conocimiento de causa, pues he vivido bajo el comunismo y bajo el capitalismo. Por eso, me importa más el comportamiento individual, la calidad personal, que todas las arengas políticas. Al final, todas las ideologías son, como decía Marx, proyectos de dominación; y todas las actitividades políticas remuneradas, un negocio y nada más. Y ahí entras tú.
Lo cierto es, Yoanis, que debes aprovechar tu momento. Saca toda la pasta que puedas ahora, jineterita del ciberespacio (jinetera como toda aquella persona que se arrima a algo o alguien no por amor o sintonía, sino por el vil interés material, concepto este que te retrata perfectamente). Pronto se acabará el negocio y, tras una sonora patada en el culo por parte de quienes hoy te pagan –fingiendo que no saben que eres una hipócrita de mucho cuidado y una interesada ante todo-, pasarás a formar parte del pasado folclórico de la isla, como una opositora aprovechada más. Al fin y al cabo, tú no estás en condiciones de aportar nada a la posibilidades de un cambio político en la isla, y cuando comience la transición hacia el nuevo régimen que haya de surgir, y los represores comunistas y los opositores políticos del ayer hagan borrón y cuenta nueva y se limpien el culo con toda la literatura de condena mutua del pasado, tú no serás más que una boba molesta a la que hay que apartar del primer plano, pues ya no les interesará tu papel de opositora de salón y reprimida acacuelada. Desaparecerás de la agenda pública del mismo modo que surgiste: en un abrir y cerrar de ojos.
Y entonces será el momento de la evaluación, del análisis de tu obra y herencia, de lo que han salido ganando los cubanos con tu praxis, de juzgar si has sido alguien de moral intachable que haya podido inspirar a la siguiente generación. Veremos entonces también qué has sacrificado tú en la lucha por la democracia en Cuba, porque, a día de hoy y por tu parte, no hay ni una sola renuncia real en tu supuesta lucha. Ni cárcel, ni desalojo de hogar, ni nada de nada. Tus quejas, de hecho, son: a) que no puedes leer periódicos extranjeros; b) que no puedes viajar fuera de la isla; c)que no puedes acceder en Internet cuando te apetezca ni cuanto te apetezca… Pues bien, esas graves carencias que denuncias podrían haber salido de boca de un panadero, de un universitario, de una jinetera, de un albañil. No te diferencias en nada de todos ellos porque… simplemente no has hecho nada especial, nada verdaderamente comprometido, nada verdaderamente relevante a nivel político. ¿Por qué entonces mereces tanta atención? Porque tú misma la buscas con desesperación, a pesar de que, una vez bajo el foco mediático, no hay el más mínimo elemento novedoso en tu bagaje discursivo. No hay un ápice de relevancia de ningún tipo en ti, ni la más mínima representatividad. De hecho, eres una desconocida para el cubano de a pie. Se te conoce un poco en el extranjero, pero ¿en la isla? Ni un 2% de la población isleña está al corriente de quién es Yoanis Sánchez ni a qué se dedica. No eres más que un muñeco artificialmente sobredimensionado desde el exterior, muy poquita cosa en la distancia corta y decepcionante desde todo punto de vista en el plano de los hechos.
A día de hoy, Elías Biscet sigue en prisión. Su conciencia cristiana le dictó primero oponerse a realizar abortos y después a seguir en silencio ante la tiranía castrista. Tan peligrosas les parecieron a los jerarcas comunistas sus palabras y su actitud que lo enjaularon y maltrataron hasta enfermarlo. Tú sigues libre, sana y salva. Muy peligrosa no debes de ser a ojos de los castristas, por tanto. Quién sabe, a lo mejor hasta son ellos mismos quienes te han encumbrado con la ayuda de PRISA para fingir tolerancia hacia los opositores, Es muy probable. Pero si retomamos la argumentación moral, diré que sólo puedo admirar la integridad de Biscet, un hombre capaz de sacrificar su salud, futuro profesional y hasta su propia existencia con tal de oponerse al mal. A día de hoy, tú sólo nos has demostrado que sabes escribir bobadas, golpear cacerolas y poner cara de mártir. Y punto. Y nada más añadirás a tan exiguo bagaje, porque no tienes nada que ofrecer. No eres más que un puto fraude. Como lo has leído: UN FRAUDE. Hazte a un lado y deja de comer tanta pinga, jineterita.

Parte 3

Pero vayamos más allá. Dime, Yoanis, si mañana ocurre un milagro y desaparecen los castristas, ¿qué va a hacer el pueblo cubano? ¿Se va a poner a trabajar como loco para salir de la miseria material que padece? ¿Va a exigir participar de la creación de las estructuras institucionales para que la naciente democracia no acabe convirtiéndose en una partitocracia, como en Europa y EEUU? ¿Va a vigilar por la existencia garantizada de un estado de derecho y del bienestar que ni siquiera conoce? ¿De dónde van a salir los grandes capitales que hayan de reconstruir la nación? De los propios cubanos, desde luego, no. Ni siquiera de los más afortunados de entre el éxodo de Miami. Por un lado, no tienen dinero suficiente. Por el otro, ya son más yankees que cubanos y no ven demasiada rentabilidad en semejante hipotética inversión, por si no te habís dado cuenta aún, alma cándida. ¿Entonces, de dónde surgirán las inversiones necesarias? De capital privado extranjero y de ayudas de países capitalistas y organismos como el FMI. Interesante, sin duda. El FMI y las potencias extranjeras exigirán que Cuba se adecúe en su comportamiento económico a los principios del liberalismo y el libre mercado, y las empresas extranjeras simplemente funcionarán en suelo isleño en base a las leyes de la rentabilidad. Después de cinco largas décadas en las que todo el mundo ha tenido empleo si así lo ha querido, llegan los yumas, se hacen con las empresas estatales; los gerentes empiezan a analizar el papel que desempeña cada trabajador en la empresa; la mayor parte de los currantes no hacen nada y lo hacen mal. Despide a la mitad de la plantilla e incorpora savia nueva. ¿Qué hacemos con los despedidos? ¿Cómo van a pagar su manutención en un contexto de mercado, en el que el precio de todo va a subir rápidamente y la libreta habrá desaparecido? ¿Los dejamos morir de hambre? No, establecermos subsidios, claro. ¿Con qué dinero? Con el de los beneficios de las empresas estatales no podrá ser, porque ya habrán sido privatizadas. Problemón. Entonces, dirán los más listos, con los impuestos. ¿Impuestos? Cuidado, no gravemos demasiado las rentas más altas, como la de los nuevos inversores, no sea que decidan llevárselas a otra parte del mundo. Coño, esto es más complicado de lo que parecía. ¿Y qué ocurrirá cuando se privatice, como en el mundo capitalista, el agua corriente, la electricidad y el teléfono? Escalada de precios. El cubano empieza a pensar: “Pues esto no es tan bonito como me lo habían dibujado? Me dijeron que podría tener carro, celular e Internet, pero no me habían dicho que había que pagarlo”. Y es que ahí está el problema: el cubano lo quiere todo gratis. Papá Estado provee desde hace 50 años y no conocemos el precio de ganarse el pan con el sudor de la frente, en el aspecto más gráfico del concepto. El cubano no trabaja ni sabe trabajar. ¿Va a aprender de pronto, con que simplemente caiga el castrismo, Yoanis? ¿Va a aprender en dos días a ser rentable para su empresa? ¿Va a dejar de robar a ésta porque sí, porque ahora va a romper con esas malas prácticas, dejando de mangonear de su centro de trabajo? ¿Cuántas décadas de reconversión y socialización serán necesarias para convertir a los cubanos en un pueblo trabajador, responsable y productivo? Pero estoy divagando. Podría extenderme mil páginas más sobre la sinvergüencería del cubano (mal padre, mala madre, peor cónyugue…, pecados todos estos que no podemos achacar a Castro, claro está, y que tú no tienes ovarios ni lucidez suficiente para reflejar en tu bitácora. Aunque, claro, por esas cosas no te pagarían los señores del exterior…), pero no quiero hacerme mala sangre. Así que retomaré el hilo de mi argumento.

Parte 4

Yoanis, me divierte cuánto sobrevaloras ciertas libertades que tenemos en el mal llamado “Primer Mundo”. No te negaré que siempre es mejor disfrutarlas que vivir sin ellas… pero no relucen tanto como algunos pudieran creer. Hablemos, por ejemplo, de la libertad de expresión, publicación, etc… Sí, es cierto, en España puedo cagarme en la puta que le parió al presidente de gobierno Zapatero cuando me venga en gana, ya sea en voz alta, en formato escrito o en un disco de boleros. Puedo llamarle bobo, incapaz, demagogo y estúpido. Y ahí queda todo. Se nos da el derecho a la pataleta, pero nada más. Nuestra opinión ni cuenta ni influye prácticamente en el gobierno. Ahora mismo estamos padeciendo la crisis económica y ¿qué crees que ha hecho el ejecutivo español antes de nada? Darle liquidez a los bancos, los mismos que han impulsado esta crisis. A la sociedad civil española lo único que le ha dado esa mafia a la que llamamos “gobierno” es por el culo.
¿Sabes cuántas personas están perdiendo sus casas ahora mismo en este país? No, claro que no. ¿Sabes cuántos millones de desempleados hay? Yo te lo digo: cuatro. ¿Sabes cuántos millones de hogares no tienen ni una solo miembro con empleo y están condenados a la miseria más horrible? Más de un millón. ¿Tienes idea de cuántas familias están pasándolas putas para pagar la electricidad, el alquiler, el agua, el teléfono? Claro que no tienes ni idea. Tú sólo hablas la mierda que te interesa, loas lo que no conoces y lames la mano que te da de comer, como buena perra que eres.
¿Crees de verdad que aquí, en Europa y EEUU, tenemos una verdadera democracia? ¿De verdad crees que aquí el poder político está en manos del pueblo? ¿Eres de las que se tragan eso de que gobiernan los gobiernos o eres un poquito más avispada e intuyes que aquí cada iniciativa institucional está impulsada por los poderes económicos? ¿Vas a tener la osadía de afirmar que hay separación de poderes? ¿Tienes el más mínimo conocimiento de hasta qué punto los sindicatos sólo responden a sus intereses propios, dejando de lado al trabajador de a pie? ¿Sabes las pocas garantías judiciales que tiene el trabajador medio al no poderse pagar un abogado competente y, por ende, caro?
Entonces me dirás: “Ya, todo eso está muy bien, pero al menos ustedes pueden salir de su país”. Sí, eso es cierto y es la gran diferencia, no lo dudo. Pero ahora te pregunto: y si mañana a ustedes, los cubanos residentes en la isla, les diesen también esa misma libertad, ¿cómo se costearían los viajes? ¿Con qué dinero? Ah, ya sé, el de fuera. El de los familiares emigrados. El del grupo PRISA que te paga a ti bajo manga. Sí, lo de siempre. Vivir de otros, nuestra gran especialidad. Queremos, como siempre, que otros nos otorguen el derecho a salir de Cuba y nos lo paguen. Pero de lucharnos el derecho, por las buenas o por las malas, nada de nada. Y de pagarnos el billete de nuestro bolsillo, mejor ni hablamos. Siempre tendremos a mano un bobo al que sacárselo: un familiar, una ONG, un yuma necio que se deje jinetear, el grupo PRISA…
Y salir, ¿para qué? ¿Para visitar el museo madrileño del Prado o para quedarnos a vivir en España? Porque ésa es otra. ¿Sabes hasta qué punto están hasta los huevos los europeos de ver llegar a más y más inmigrantes, mientras no hay trabajo ni siquiera para ellos? Pero a ti te da igual, estoy segura. Tú, a lo tuyo. Los demás, que se jodan.
Así que mejor te doy unas indicaciones, que te veo muy perdida.

Parte 5

Veamos. Si has sido un poco observadora, habrás deducido por mis afirmaciones anteriores que detesto tanto el capitalismo como el comunismo y que, en el fondo, no son tan diferentes como nos intentan vender las clases dominantes de ambos sistemas. De hecho, considero que no importa dónde vivamos ni bajo qué régimen hayamos de desarrollarnos: la clase dominante siempre tratará de jodernos vivos. Y lo digo con conocimiento de causa, pues he vivido bajo el comunismo y bajo el capitalismo. Por eso, me importa más el comportamiento individual, la calidad personal, que todas las arengas políticas. Al final, todas las ideologías son, como decía Marx, proyectos de dominación; y todas las actitividades políticas remuneradas, un negocio y nada más. Y ahí entras tú.
Lo cierto es, Yoanis, que debes aprovechar tu momento. Saca toda la pasta que puedas ahora, jineterita del ciberespacio (jinetera como toda aquella persona que se arrima a algo o alguien no por amor o sintonía, sino por el vil interés material, concepto este que te retrata perfectamente). Pronto se acabará el negocio y, tras una sonora patada en el culo por parte de quienes hoy te pagan –fingiendo que no saben que eres una hipócrita de mucho cuidado y una interesada ante todo-, pasarás a formar parte del pasado folclórico de la isla, como una opositora aprovechada más. Al fin y al cabo, tú no estás en condiciones de aportar nada a la posibilidades de un cambio político en la isla, y cuando comience la transición hacia el nuevo régimen que haya de surgir, y los represores comunistas y los opositores políticos del ayer hagan borrón y cuenta nueva y se limpien el culo con toda la literatura de condena mutua del pasado, tú no serás más que una boba molesta a la que hay que apartar del primer plano, pues ya no les interesará tu papel de opositora de salón y reprimida acacuelada. Desaparecerás de la agenda pública del mismo modo que surgiste: en un abrir y cerrar de ojos.
Y entonces será el momento de la evaluación, del análisis de tu obra y herencia, de lo que han salido ganando los cubanos con tu praxis, de juzgar si has sido alguien de moral intachable que haya podido inspirar a la siguiente generación. Veremos entonces también qué has sacrificado tú en la lucha por la democracia en Cuba, porque, a día de hoy y por tu parte, no hay ni una sola renuncia real en tu supuesta lucha. Ni cárcel, ni desalojo de hogar, ni nada de nada. Tus quejas, de hecho, son: a) que no puedes leer periódicos extranjeros; b) que no puedes viajar fuera de la isla; c)que no puedes acceder en Internet cuando te apetezca ni cuanto te apetezca… Pues bien, esas graves carencias que denuncias podrían haber salido de boca de un panadero, de un universitario, de una jinetera, de un albañil. No te diferencias en nada de todos ellos porque… simplemente no has hecho nada especial, nada verdaderamente comprometido, nada verdaderamente relevante a nivel político. ¿Por qué entonces mereces tanta atención? Porque tú misma la buscas con desesperación, a pesar de que, una vez bajo el foco mediático, no hay el más mínimo elemento novedoso en tu bagaje discursivo. No hay un ápice de relevancia de ningún tipo en ti, ni la más mínima representatividad. De hecho, eres una desconocida para el cubano de a pie. Se te conoce un poco en el extranjero, pero ¿en la isla? Ni un 2% de la población isleña está al corriente de quién es Yoanis Sánchez ni a qué se dedica. No eres más que un muñeco artificialmente sobredimensionado desde el exterior, muy poquita cosa en la distancia corta y decepcionante desde todo punto de vista en el plano de los hechos.
A día de hoy, Elías Biscet sigue en prisión. Su conciencia cristiana le dictó primero oponerse a realizar abortos y después a seguir en silencio ante la tiranía castrista. Tan peligrosas les parecieron a los jerarcas comunistas sus palabras y su actitud que lo enjaularon y maltrataron hasta enfermarlo. Tú sigues libre, sana y salva. Muy peligrosa no debes de ser a ojos de los castristas, por tanto. Quién sabe, a lo mejor hasta son ellos mismos quienes te han encumbrado con la ayuda de PRISA para fingir tolerancia hacia los opositores, Es muy probable. Pero si retomamos la argumentación moral, diré que sólo puedo admirar la integridad de Biscet, un hombre capaz de sacrificar su salud, futuro profesional y hasta su propia existencia con tal de oponerse al mal. A día de hoy, tú sólo nos has demostrado que sabes escribir bobadas, golpear cacerolas y poner cara de mártir. Y punto. Y nada más añadirás a tan exiguo bagaje, porque no tienes nada que ofrecer. No eres más que un puto fraude. Como lo has leído: UN FRAUDE. Hazte a un lado y deja de comer tanta pinga, jineterita.